El primer paso hacia el éxito
 
Un paso importante que se da entre que decidimos llevar a cabo una acción y la ejecutamos es la expectativa. Uno de los tipos de expectativas más estudiado es la llamada “expectativa de auto-eficacia”. Ésta se refiere a la creencia que cada uno tenemos de que somos capaces  de llevar a cabo una determinada acción y de que ésta nos reportará un beneficio en el futuro.
 
Algunos estudios han demostrado la enorme influencia que tiene esta expectativa en nuestro comportamiento. Se ha visto, por ejemplo, que a menudo esta creencia influye más que la inteligencia o la capacidad en el resultado final de una acción. Esto quiere decir, por ejemplo, que es más probable que saque mejor nota en un examen un alumno con alta expectativa de autoeficacia e inteligencia media que uno de inteligencia superior y con una expectativa de éxito menor.
 
¿Cómo es esto posible?
 
Es debido a que creer que somos capaces de lograr lo que nos proponemos influye de forma directa en nuestra motivación, y ésta a su vez condiciona nuestras acciones. El alumno que cree que puede aprobar el examen estará más motivado para estudiar que el que no lo está, y por lo tanto dedicará más horas y esfuerzo a la tarea, obteniendo así mejores resultados que su compañero.
 
Conocer la enorme influencia de esta expectativa en la conducta humana puede tener útiles implicaciones prácticas, sobre todo a la hora de ayudar a los más pequeños a conseguir sus objetivos. Los niños y jóvenes con baja autoestima suelen responder a los nuevos retos con un “yo no puedo”. A menudo, esta idea de incapacidad es simplemente la interiorización de frases que les han ido repitiendo los adultos que los rodean del tipo: “eres un desastre”, “no harás nada bueno en la vida”, “siempre me estás dando disgustos”, “eso no es para ti”... Si estas ideas no se trabajan durante los primeros años de vida, es probable que estos niños se conviertan en adultos inseguros.
 
¿Cómo podemos ayudar a estas personas?
 
El primer paso es cuestionarles las veces que haga falta la idea de que no son capaces de hacer lo que se proponen  a la vez que incentivamos y reforzamos sus intentos de acción, remarcando como a menudo los resultados son mejores de lo que ellos esperaban. No hay nada que ayude más a una persona que se siente incapaz de emprender o sobrellevar alguna situación que el expresarle que nosotros confiamos firmemente en que podrá superar el reto y acompañarle en su ejecución ayudándole a valorar de la forma más objetiva posible los resultados.
 
Evidentemente, también puedes usar estos conocimientos para ayudarte a tí mismo. La próxima vez que te descubras pensando “no voy a poder” párate un segundo y piensa: ¿cabe la posibilidad de que esté subestimando mis capacidades? ¿me he sentido alguna vez incapaz en el pasado? ¿cómo fueron las cosas después? ¿realmente me fue tan mal como esperaba? ¿pude aprender algo de la situación? ¿qué le diría a un buen amigo que estuviera en una circunstancia parecida?
 
Si practicas esta manera alternativa de pensar cada vez que te encuentres en una de esas situaciones de debilidad en las que el miedo y la poca confianza en ti mismo te ganan la batalla, conseguirás poco a poco ser consciente del enorme potencial que posees en tu interior.
 
Tú eres capaz de dirigir tu vida, de marcarte objetivos y trabajar para lograrlos aprovechando el camino para crecer.
 
No olividar esto te proporcionará la energía y motivación necesarias para emprender los viajes que te apetezca y controlar el timón de tu nave hasta llegar a buen puerto. Una forma sencilla y eficaz de no dejarnos llevar por la corriente en momentos difíciles es preparar frases de recordatorio y decirnoslas cuando nos sintamos inseguros. Cada uno debe buscar la frase que más le ayude en cada situación, algunos ejemplos son:
 
- “Si me mantengo tranquilo todo saldrá bien”
- “Soy una persona capaz de hacer y aprender muchas cosas, lo he demostrado en el pasado y lo volveré a hacer en el futuro”
- “Por muy difícil que me parezca la situación, siempre existen formas de encontrar la mejor solución posible y yo puedo lograrlo”
- “¿Cómo veré esto dentro de 10 años? ¿Le daré la misma importancia que el estoy dando ahora?”
- “Cada segundo que pierdo con un pensamiento negativo es un segundo no dedicado a lograr mi objetivo”
- “Voy a ir paso a paso y poco a poco mis acciones irán dando sus frutos”
- “Me pase lo que me pase en la vida, seré capaz de superarlo”
- “El primer paso para que algo sea posible es creer que lo es”
- ”Puedo lograr todo lo que me proponga”
- “Tengo el derecho y la responsabilidad de luchar por hacer realidad mis sueños”
 
Las personas que confian en sí mismas afrontan los retos de manera más constructiva y eficaz porque centran toda su energía en lo que hacen, sin malgastarla en pensamientos negativos y autoderrotistas.
 
¿Se te ocurre una inversión mejor que cultivar tu autoconfianza?
 
VNP
El primer paso hacia el éxito
miércoles 19 de mayo de 2010